jueves, 13 de mayo de 2010

La moda en el siglo XVIII



A lo largo del siglo XVIII fue evolucionando la Vestimenta a consecuencia de los acontecimientos históricos: Hasta la Revolución Francesa (Rococó). Después de la Revolución Francesa (Estilo neoclásico) En este siglo se encuentran el vestido volante compuesto por un corpiño con amplios pliegues en la espalda ajustados por el corsé, y el vestido a la francesa que fue el traje de etiqueta en la corte francesa hasta la Revolución de 1789.

EL VESTIDO FEMENINO: Eran algo complicados. Se llevaban mucho a lo que llamaban vestido “mesa camilla”. Consistía en faldas superpuestas con adornos de plantas y flores, guirnaldas de plumas, etc. También una camisa llena de lazos sobre una falda estrecha y el corpiño puntiagudo. La primera falda llevaba hierro y tenia 3 metros de diámetro llena de varios kilos de galones, lazos, pasamanerías, volantes, festones y trencillas. En vísperas de la Revolución Francesa se descubre el estilo rococó, caracterizado por tapar todas las cosas con hojas, racimos y volutas de distintas especies. En este estilo las faldas disminuyen el diámetro. Con la revolución francesa la moda se populariza y los hombres inventan pantalones de tubo y las mujeres tienden a ponerse vestidos que realcen más su silueta. Después de la Revolución Francesa, el vestido femenino busco inspiración en el mundo greco-romano.



VESTIDO MASCULINO: Estaba compuesto por la casaca, chupa y calzón ahora llamados chaqueta, chaleco y pantalón. Llevaban una camisa de mangas largas y los calzoncillos hasta las rodillas. También llevaban medias de seda, lana o algodón. La calidad de las telas dependía de las riquezas de cada uno. Los hombres ricos usaban las camisola, sin cuello, con una abertura sobre el pecho que decoraban con la chorrera y guirindola, volante de tela fina o de encaje que también adornaba el final de las mangas de la camisa. Con el paso del tiempo el vestido masculino fue cambiando debido a que la silueta no era la misma que a principios del siglo. Cada vez necesitaban menos tela y fueron más estilizados.

ESTILO ROCOCÓ: VESTIDO A LA FRANCESA: Costa de una falda y una sobrefalda y un peto triangular que cubría el pecho y el estomago bajo la cobertura frontal del vestido. Se llevaban encima del corsé y guardainfantes encargadas de formar la silueta.



PETO: Estaban bordados en sedas de colores e hilos metálicos que dibujan motivos florales decorado con un encaje de punto de España. Cerraban por delante los vestidos del siglo XVIII.



CASACA: Llega hasta la cadera, con corte en la cintura y pliegues en los lados. La manga tiene forma triangular. El tejido es de la época de 1730 - 1740. Se usaban en la primera mitad del siglo XVIII.



JUBÓN: Estaba entallado al torso y con gran escote redondo en el delantero. Las mangas eran estrechas y largas con forma en el codo. La espalda acaba en una pequeña cola. Fue conocido en España con este nombre en el siglo XVIII y en Francia con el nombre de “pirrot”.




ESTILO NEOCLASICO: En la Revolución francesa se produjo un profundo cambio en la moda. Se adopto una manera de vestir como objeto de propaganda y de lógica de la nueva era. Aquellos que vestían ropas de seda extravagantes y de vivos colores se consideraban antirrevolucionarios. Por eso el vestido camisero, llamado así por su parecido a una camisola de ropa interior, se convirtió en la moda dominante. Su simplicidad marcaba un gran contraste con los complicados vestidos de la época rococó.

VESTIDO CAMISA: Con cintura alta, cuerpo y falda se usa una sola pieza, mediante una línea clara y tubular. El material mas utilizado era el algodón.



BATA: Recibió este nombre en España. Son largos y abiertos por delante. Se caracteriza por pliegues planos que parten del cuello, recorren toda la espalda y termina en una cola. Aparece alrededor de 1780



VESTIDO VAQUERO A LA INGLESA: Es largo con escote redondo y se cierra por la espalda. Las mangas son cortas y muy estrechas, en la bocamanga lleva encaje de lino a la aguja. Este vestido es del neoclasicismo 1780.



POLONESA: Era conocido internacionalmente como “robe a la polonaise”, en España se llamo polonesa. El rasgo mas característico de este vestido fue la falda abullonada en tres partes por medio de un cordón deslizante. Como elemento decorativo, las hombreras estaban drapeadas para tapar las costuras de los hombros.



MODA MASCULINA: La moda masculina en el neoclasicismo no era muy diferente a la época del rococó. Se seguían usando la chupa, la casaca, las medias largas, el calzón y las mangas largas. Cada vez se necesitaba menos tela puesto que la figura de los hombres de esta época fue cambiando y era más estilizada.

Adornos y Complementos

ZAPATOS: Se caracterizan por su elevado tacón, situados en la combadura del pie para dar una mayor estabilidad. Durante el siglo XVIII no había diferencia en la horma entre el pie derecho y el izquierdo. Además del vestido, en el siglo XVIII se dedicó especial atención entre las capas altas de la sociedad a los complementos y adornos.



CHINELA: Son zapatos altos con punta estrecha y corta. El tacón es de carrete forrado en cuero. Llevan la boca ribeteada con una cinta flecada de seda.



GUANTES:

* Mitón corto en seda: están enriquecidos con hilo en la decoración de los costados. La boca de mitón se remata con una decoración de punto calado.

* Guantes largos: llegan hasta el antebrazo. Estan realizados con piel de cabritilla y con la boca recortada a tijera. Decorados con hilo de seda y algunos con motivos florales.



MONEDERO: Son pequeñas bolsas rígidas con base circular y boca fruncida mediante cordones de seda. Esta realizada en tafetán de seda y con un forro de tafetán de lino. Se decora con bordados eruditos florales simétricos a una flor de ocho pétalos, en sedas policromas, hilo metálico dorado y lentejuelas.



ABANICO: Fue un complemento esencial de la moda, Se realizaba con materiales de auténtico lujo, y eran ricamente decorados por artistas famosos. Era un instrumento de la coquetería femenina, creándose un lenguaje propio empleando en las artes de la seducción.



PEINADOS Y MAQUILLAJE:
El adorno preferido son las plumas, los peinados se coronan con extravagantes construcciones como, por ejemplo, un velero. El siglo XVIII se considero como el siglo de la “mujer”, pues los peinados y cortes de pelo reflejaron mucho las tendencias generales de la moda y el estilo rococó se definieron en este siglo. Los primeros peinados de la mujer de esta época son sencillos y empolvados. A partir de 1764, se ven nobles ricas burguesas con peinados que crecen cada vez mas en altura y que alcaza la máxima en 1778.



Los postizos de pelo se utilizaban también con el pelo natural y practicaban el empolvado del cabello. Como en el siglo anterior, muchas mujeres llevaban pelucas a los bailes, a las ceremonias y actos cortesanos. Con el Romanticismo llegan los talles ceñidos y las minúsculas cinturas, las pelucas desaparecen temporalmente para dar paso a bucles realizados en peluquerías.





Respecto al pelo masculino, durante este siglo desaparecieron las barbas de casi todos los europeos, algunos militares siguieron llevando bigote, sobre todo en los países germánicos. La moda de la trenza o coleta postiza de pelo perdura casi todo el siglo, especialmente la llevan los militares. La moda de empolvarse el pelo o la peluca con polvo blanco o harina de trigo, alcanzó su máxima popularidad en todas las clases altas, y soldados de cualquier graduación. También había polvos para el pelo de tonos rosa, azules y grises. El empolvado debía repetirse diariamente, solo estaba bonito cuando estaba recién hecho. Las clases bajas tenían coletas de pelo o se lo dejaban por detrás y no utilizaban coleta.
Los militares británicos, durante las décadas de 1770 y 1780, tenían dos estilos de peinados, uno blanqueado, utilizado por los que llevaban sombrero con un lazo pequeño en la parte de atrás, los oficiales utilizaban para este lazo una cinta de terciopelo de un centímetro de ancho; el resto de los militares empleaban un cordón de cuero con un pequeño rosetón en el centro.



MAQUILLAJE: En Francia, la mayoría de las damas se maquillaban el rostro, pero las inglesas limitaban gran parte de sus cosméticos a las cremas, lociones y otros preparados de belleza. Durante todo el siglo XVIII las mujeres parisinas tendrán la “fiebre del colorete”. En cuanto al maquillaje, lo usaban espeso y con abundante color. Llevaban también las denominadas “moscas”, unas pequeñas piezas de tela que se adherían al rostro. El maquillaje ha estado siempre ligado a los usos y costumbres de la sociedad.



Tras la llegada de la Revolución Francesa, todo cambió, los excesos estéticos de la nobleza desaparecieron con ella y no fue sino hasta la llegada de Napoleón al poder, y gracias a su esposa Josefina que los cuidados de belleza renacieron en Francia. Los polvos para la cara de harina de arroz se usaban con generosidad. Se empleaban todos los tonos de rojo, también lilas y naranjas se combinaban sobre el maquillaje blanco en un tono mas apagado sobre las sienes con un rojo mas encendido en los labios, el colorete se extiende hacia la zona exterior de los ojos.








gracias a:

o Inmaculada Berja Alcaide

o Vanessa Ruiz García

o Laura Ortega Vizcaíno

o Isabel Vázquez Cosano

FUENTES: http://www.cyberpadres.com/tiempo_libre/carteleras/fetiche/mingote/3parte/siglo_XVIII.htm http://museodeltraje.mcu.es/popups/publicaciones-electronicas/2007-indumenta0/Indumenta00-09-ALS.pdf http://www.verasoul.com/2009/05/cortes-y-peinados-del-siglo-xviii.html http://paseandohistoria.blogspot.com/2009/09/historia-del-abanico.html http://www.victorianamagazine.com/

2 comentarios:

  1. Esta muy padre el articulo ademas de ilustrador, pero estaría genial complementarlo con fuentes bibliográficas para que tuviera más peso como referencia.

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  2. Me encanta conocer este tipo de detalles de la época.
    Gracias!

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